Dibujo de tapa: Natalia Obiols
@Julio Diaco Editor
jcdiaco@yahoo.com.ar
Impreso en Buenos Aires, en noviembre de 2014
Palabras del Prólogo
Estimado lector, esta antología es una recopilación de textos de cuarenta y dos escritores que están
trabajando hoy en Buenos Aires.
Tengo la certeza de que a muchos de ellos les inquietará ser llamados escritores. La búsqueda de
una respuesta a este desasosiego es el motor de Universos Impares. No existe ninguna regla
reconocible que trace la línea divisoria entre quién es y quién no en materia de arte. Debe ser el propio artista el que tome conciencia en mérito a sus trabajos.
Una falsa apariencia parece indicar que son el erudito y el lector los que entregan la matrícula; o,
desde otra mirada, el instituto que formó al artista. Y, creyendo estos postulados que flotan en el aire, vemos a cientos de personas acumular páginas y páginas valiosas a la espera de un pláceme que saldrá de vaya uno a saber dónde.
No existe nada más misterioso que el porqué de que una obra le guste más a uno que a otro. Yendo a los extremos, el porqué de que algo nos parezca ilegible y a otro una obra de arte.
En definitiva, publicar es descubrir esta sinrazón que hace pedir permiso para escribir.
Los invito a abrir la mente ante la diversidad, las búsquedas distintas, los Universos Impares que fluyen, por amor a la palabra, en el silencio de bares y casas, en pequeñas servilletas o en pomposas computadoras, donde luchan imágenes e ideas para crear mundos que dejen asomar lo que sienten los escritores ante las demandantes fuerzas de la vida.
Tengo el placer de ver trabajar, semana a semana, a estos misteriosos artistas que dicen que no lo son. Que pierden horas de sueño para parir un texto pero dicen: «No, no sirve lo que hice, podría estar mejor». Viven la magia excitante del creador. Son los logros de esos personajes entrañables, a
plena vida, los que incluimos en esta antología para que ustedes los compartan.
Julio Diaco
Coordinador de los Talleres Literiarios
de los Centros Culturales
Chacra de los Remedios,
Sebastián Piana y
Tato Bores
Taller de lectura y escritura, del Centro Cultural Sebastián Piana, a cargo de Julio Diaco
Acerca de este Blog
sábado, 13 de diciembre de 2014
jueves, 20 de noviembre de 2014
martes, 30 de septiembre de 2014
Más fotografías de la presentación de Líneas cruzadas en la conmemoración de los 30 años de Centros Culturales Barriales
Fotografías tomadas por María Martha Labella durante el evento de presentación de antologías, Centro Cultural Recoleta, 28 de Septiembre de 2014, Ciudad de Buenos Aires.
lunes, 29 de septiembre de 2014
Poses e instantáneas
Imágenes del evento de presentación de las antologías de los Centros Culturales Piana, Tato y Parque Avellaneda (a cargo de Julio Diaco) y del Centro Cultural Lola Mora, en conmemoración de los "30 años de Talleres Culturales en los Barrios de Buenos Aires", en el Centro Cultural Recoleta, 28/09/14.
Agradecemos la gentileza de Ernesto Philipp, quien ofició de fotógrafo, a todos los que nos acompañaron en las lecturas de los textos y a Julio, por su trabajo incansable.
Agradecemos la gentileza de Ernesto Philipp, quien ofició de fotógrafo, a todos los que nos acompañaron en las lecturas de los textos y a Julio, por su trabajo incansable.
sábado, 27 de septiembre de 2014
¡Estamos en los festejos de los 30 años de Programas Culturales en Barrios!
Este domingo 28 de setiembre de 17,30 a 19 hs. vamos a participar de las actividades por los 30 años de Programas Culturales en Barrios. Allí van a presentarse las antologías realizadas por los integrantes de los talleres de Centros Culturales, vale decir, nosotros!
Una de ellas, LÍNEAS CRUZADAS, nuestra antología de 2013.
La cita es en el Centro Cultural Recoleta, Junín 1930.
Ahí nos vemos!!!
Una de ellas, LÍNEAS CRUZADAS, nuestra antología de 2013.
La cita es en el Centro Cultural Recoleta, Junín 1930.
Ahí nos vemos!!!
miércoles, 20 de agosto de 2014
viernes, 4 de julio de 2014
Gemelas por siempre
Pase y la note en su
jardín tomando mate, no era la primera vez que la miraba pero era la primera
vez que la veía bien.
Pasaron dos o tres días y
comencé a saludarla.
Era una de las pocas
casas que no se había dado cuenta del estallido de monoblocs que había inundado
el barrio.
Con el correr del tiempo
los saludos se convirtieron en pequeñas charlas y de a poco ella fue
imaginándose lo que le contaba sobre mis aventuras escolares mientras yo
recapitulaba sus historias juveniles.
Un día Estela no estaba,
pero el mate y la pava reposaban sobre la mesita del jardín, espere un rato
largo pero no la vi, me fui algo confundido.
Al día siguiente el pasto
estaba lleno de hojas ocres y la pava y el mate en el mismo lugar.
Decidí entrar. La puerta
no tenia cerrojo y la casa era una de esas casas tipo chorizo, de las que se
hacían agregando habitaciones a medida que se necesitaban.
El ambiente era un poco
raro y yo me sentía un invasor. El aire helado me molestaba.
La primer habitación se había
convertido en una biblioteca, puedo asegurar que nunca había visto tantos
libros en una casa: con polvo, sin polvo, ordenados, apilados, un sillón que
parecía muy cómodo y una lámpara de pie junto a una pequeña mesita.
Al abrir la segunda
puerta me quede helado: en el centro de la habitación un féretro que contenía a
Estela, frente a mí un enorme placar y a un costado una credenza que sostenía
una corona de flores, un par de velas y una biblia abierta en la pagina 163.
Grité ahogadamente.
Parpadee porque no podía
creer lo que estaba viendo, pero al abrir los ojos la habitación había
cambiado, ahora se trataba de una cama antigua adornada con puntillas osos,
pachword y cuadros encantadores de primaveras lejanas.
Grite nuevamente y sentí
un escalofrío al ver pasar junto a mí una sombra.
Estela entro desde otra
recamara y yo ya no entendía nada
_ Martin ¿Qué haces acá?
_yo…he… el mate… el
ataúd_ no lograba articular las ideas y volví a ver la sombra por mi costado_
estabas en el del cajón
_ Era mi hermana gemela –
grito – ¿la viste? ¿La viste? Ella lleva muerta veinte años y acabas de
describir su funeral… va a ser mejor que te vayas_ Estaba nerviosa_ a veces se
pone de malas y no es muy seguro estar acá, mejor te vas.
La sombra paso a través de mi provocandome una sensación de cuerpo entumecido. Estela se acerco y me
abrazo como una madre separandome de su hermana y empujandome hacia la salida.
_Me parece que no le
gustas. Creo que lo mejor es que te vayas, no le gustas. Gracias por
preocuparte y cuando esto pase seguiremos con los mates ¿no?
_Sí, claro…
Estela me acompaño a la
puerta y la sombra se unió a ella.
Natalia
Bolasell
22/3/14
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